En la segunda parte del viaje, fuimos al cráter Molokini. Fue genial porque la mayoría de los barcos ya habían llegado y se marchaban. El snorkel fue fenomenal. También contaban con un fotógrafo a bordo para tomar fotos si no tenías una GoPro. El barco era espacioso y cómodo, con mucho espacio, pero el grupo estaba limitado a 65 personas, así que no estaba abarrotado, con gente sentada una encima de la otra como en otros barcos.
El viaje incluía desayuno, almuerzo, bebidas y refrigerios, así que tenía una excelente relación calidad-precio. ¡La tripulación fue fenomenal! Todos fueron muy amables y el ambiente era genial. Se portaron de maravilla con los niños y se nota que les apasiona su trabajo. ¡Repetiría esta experiencia muchísimas veces y los recomiendo ampliamente!

